La luz del día y mi participación en el asombro.
Alguien se ha aferrado a mí, ha hecho el gesto de abrazarme.
Se cuentan las semillas por millones a mi alrededor: las ignoro.
Quiero dejarte todas las semillas sopladas al norte.
Llévalas Tú a las sábanas de tierra, al sur.
No dejes que ninguna semilla vuelva el rostro cuando las cojas.
12th Of Never de Solveig Slettahjell & Slow Motion Quintet
Somos parecidos a esos sapos que en la austera noche de los pantanos se llaman sin verse, doblegando con su grito de amor toda la fatalidad del universo. (René Char)
Las semillas son versos por adelantado.
Yo lo soy, semilla y verso, o viceversa.
Tú lo eres.
La luz como espiral de deseos, el sol como granja de luz. ¿Donde hallar el relevo de la noche, el momento preciso del incienso? ¿Donde convidarnos a reposo y laberinto?
La muerte, el simple hecho dejar de estar vivo, el tiempo del 'ya no'. Las piedras simbolizan el recuerdo, el presente más sobrio. Las flores no acuden allí, a ese paisaje. Las piedras conforman una idea estética entre muerte, vida y lugar.
Llamo yo pan desnudo a ese pan tan ajustado a su trigo, a su olor y a su forma imprecisa. Me lo trajo él, me lo ofreció, lo saboreé, lo comí, lo hago hasta función vital del recuerdo. Ese ofrecimiento de él va encadenado para mí, ahora, a una palabra: vigor.
Me hablaste como símil la forma de desgranarse de aquellas piñas. Símil de nuestra succión, del reinventar de nuestras bocas. Decidimos patentar nuestro desnudo dentro de una lógica inevitable, irrenunciable.
Eres más que azul. Todo tú estás atravesando mis extremidades. Azar y oleaje tienen el mismo idioma, embisten sin preguntar. Quiero pleamar, quiero a los peces sobreviviendo a nuestro sexo.
Iván Ferreiro - Días azules
A veces creo ver, ver cómo vendrás, vendrán detrás de mí.
Envuelta en una música, volando en una brisa de trompetas, soñando, flotando sobre el mar en mi cabeza, cantando, bailando y gritando que jamás me dejarás.
Las noches en el bar. El mar detrás de ti. Esta vez es de verdad.
Escrita en una pagina cursiva de una prosa de madera, sin rima, grabado en mi memoria como en piedra. Brillando, llamando, envuelta en una música especial.
¿Dónde están los días y ese azul? Di un lugar donde estés tú, que si el azar nos va empujando hasta el final sólo habrá casualidad.
La casualidad nos va a alcanzar, nos va a salvar y a matar.
A veces creo ver, ver como vendrás chocando contra mí.
De las sombras de tu corazón fingiré que he sido yo. ¡Que no! Que si al final nos va empujando sin querer ese azul no va a volver.
Ese azul nos va a alcanzar. Ese azul nos va a salvar. Ese azul nos va a alcanzar. Ese azul nos va a matar.
Que abarques todos los frutos desprendidos. Que en cada sensación nos demore la memoria. Probablemente amor sea fruto y derribo. Ahora compete alegría.
Ilustración de Jimmy Liao de su último libro "Esconderse en un rincón del mundo"
Sé que siempre las hojas emigran al suelo. Y sé que desaparecen. Donde ayer nadaba hoy me alargo sin agua, esperándote. Nuestro pequeños rincones siempre serán infinitos.
Una pequeña proporción de tiempo tan solo fue. Ahora se abre, se cuelga de la fina hilatura la eternidad. Como dice el fado: Dor, sentimento, alegria.//Retalhos de vida e morte.
É noite na Mouraria Misía Composição: António Mestre / José Maria Rodrigues
Uma guitarra baixinho Numa viela sombria Entoa um fado velinho É noite na Mouraria. Apita um barco no Tejo Na rua passa um rufia Em cada boca há um beijo É noite na Mouraria.
Tudo é fado Tudo é vida Tudo é amor sem guarida Dor, sentimento, alegria. Tudo é fado Tudo é sorte Retalhos de vida e morte É noite na mouraria.
Cai o luar na viela Perdida saudade ao vento No céu queima-se uma estrela Na ruela há um lamento. Lamento de amor que é fado Dando ao pensar nostalgia O tempo passa apressado É noite na Mouraria.
¿Cómo no ser asidua a la sal en un mar preponderante? Un abrazo desproporcionado con el que se cuenta dentro del mar. La tentación iba y venía : ¿cómo no desmoronarse?
ELEGÍA (Paolo Conte)
Avevo una passione per la musica di ruggine nerastra tinta a caldo di caligine metropoli le tentazioni andavano e venivano cosa farò di me?
guidavo nella notte ferma immobile friabile venivo da una valle dove annuvola nell'umido sentivo sulle spalle un bel solletico tu cosa vuoi da me?
lasciando alla mia infanzia ogni ingenuità sensibile l'amore è uno stregone un fuoco isterico magnifico carezza di una mano che semplifica cosa sarà di me?
l'abbraccio adulto in un silenzio scenico visibile l'incendio è la stagione delle tenebre bellissime avevi fatto in aria un incantesimo tu cosa sei per me...
Vienen esos farolillos a hacerme partícipe de sus semillas. Su delicado juego, tras ser planta, me dibuja aire. Bajo una planta siempre hay luz y testimonios duraderos, a pesar de lo frágil.