huellas leves

Estoy en la pista cómoda. Por el momento no despegaré.

viernes, 9 de octubre de 2009

Llorar sobre seguro








Llorar como lo haría una llama.
Prender en un extremo del aire un encuentro radiante. Y llorar.
Modos de iluminar, si se quiere, en su vertiente más acuosa.

3 comentarios:

Tomeguín dijo...

Princesa, un llanto luminoso. O un llanto encendido.
En cualquier caso, ilumíname el aire.

Shandy dijo...

Tinta, ver esas candelas es pensar en una cantiga de amigo de romería:
"Pois nossas madres van a San Simión/ de Val de Prados candeas queimar/ nós, as meninhas, punhemos d'andar/con nossas madres, e elas entón/

queimen candeas por nós e por si/ e nós, meninhas, bailaremos i.

(Más que con el culto religioso, estaban relacionadas con el amor y la fecundidad... Por eso que lo de "Dar candela"... tiene tela)

Un beso

virgi dijo...

Llorar. Una manera de descargar el peso que llevamos.
Vela. Un retazo de luz para entretener el pensamiento.
Besos. Los que te envío